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En materia de seguridad vial, se habla mucho de las tecnologías que nos acercarán a la conducción automatizada. Nos invitan y abren la puerta a un prometedor futuro en el que el factor humano tenderá a extinguirse. Sin embargo, en la actualidad existen sistemas que ya nos ayudan a combatir a la siniestralidad: son las tecnologías ADAS.


Disfruta de la tecnología de un motor eléctrico y la potencia de un motor de gasolina turboalimentado allí a donde vayas. El Volvo XC60 T8 Twin Engine te ofrece lo mejor de ambos mundos. Solo tienes que elegir el que mejor se adapte a tu estilo.

Estas siglas se corresponden con los vocablos ingleses Advanced Driver Assistance Systems, que se pueden traducir como sistemas avanzados de asistencia a la conducción. Unas tecnologías que Volvo lleva años introduciendo en modelos como el Volvo XC60 Recharge Híbrido Enchufable. Aún así, estas soluciones se encuentran de forma muy dispar en el mercado. Es decir, no todos los fabricantes las ofrecen y, en muchos casos, cuesta encontrar modelos que las presenten de serie.

La situación es algo más grave a nivel global. Existe una brecha real en seguridad vial entre diferentes áreas del planeta. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el riesgo de fallecimiento como consecuencia del tráfico es tres veces mayor en los países en vías de desarrollo que en los desarrollados. Por eso, Volvo ha realizado un llamamiento para fomentar la igualdad en seguridad vial.

Seguridad e igualdad vial

Las estimaciones de la OMS muestran que cada año más de 1,35 millones de personas pierden la vida en siniestros viales. Por eso, resulta fundamental desarrollar una estrategia común y a largo plazo, como ha instado Volvo.

Según el responsable del Centro de Seguridad de Volvo, Malin Ekholm, «los datos globales muestran que existe una desigualdad significativa en la seguridad vial. Esas brechas de seguridad deben abordarse a través de la tecnología, pero también creando y mejorando una cultura de seguridad global. Necesitamos comprender y abordar la variación en el uso del cinturón de seguridad, mientras que la infraestructura debe enfocarse en mejorar la seguridad de los usuarios, peatones y ciclistas vulnerables de la carretera».

Del cinturón de seguridad a las tecnologías ADAS

El uso de una solución imprescindible y básica como el cinturón de seguridad es irregular dependiendo del lugar del mundo en el que nos encontremos. De ahí que Volvo, fabricante que lo desarrolló, insista en que las autoridades de todo el mundo sigan fomentando su utilización vital y obligatoria.

Las diferencias en su uso las encontramos incluso en el mismo corazón del mundo occidental. En 2017 la autoridad de tráfico estadounidense (Insurance Institute for Highway Safety) realizó un estudio para comprobar su utilización. Se constató, de forma preocupante, que el 91% de los ocupantes de plazas delanteras en el vehículo se lo abrochaban, y que solo el 72% de los pasajeros de las traseras hacían lo propio.

Con todo, en los últimos años ha surgido otra brecha: la tecnológica. Es en este punto en el que los sistemas de asistencia ADAS son protagonistas.

¿En qué consisten las tecnologías ADAS?

Como se ha mencionado, los ADAS son sistemas de asistencia y ayuda a la conducción. Aunque su concepción es la misma, cada fabricante los introduce de forma desigual y bajo diferentes nomenclaturas. Volvo, por el contrario, las ha venido introduciendo de serie en todos sus modelos. Se puede comprobar poniendo como ejemplo el Volvo XC60 Recharge.

Este ofrece tecnologías como:

  • City Safety. Con vocación de uso urbano, pues funciona cuando se circula por debajo de los 50 km/h, el fin de este sistema es prevenir colisiones en ciudad con otros usuarios de la vía. En lo que respecta a Europa, sistemas como City Safety están llamados a tener un papel fundamental debido a que, en la actualidad, la accidentalidad urbana está creciendo y es uno de los motivos por los que las estadísticas de siniestralidad se encuentran estancadas.
  • Pilot Assit. Ayuda a mantener la velocidad y la distancia con el vehículo que precede. Al mismo tiempo, es posible activar la corrección en la dirección para no abandonar el centro del carril.
  • Atenuación de salidas de la calzada (LKA). Presente de serie en el Volvo XC60 Recharge Híbrido Enchufable, reduce la probabilidad de que el vehículo se salga de la calzada. Este, a su vez, es uno de los principales situaciones con consecuencias fatales en carretera.
  • Adaptador de Velocidad en Curvas. Adapta la velocidad del coche a la hora de tomar una curva de cara a aumentar la eficacia y, por tanto, la seguridad.

Son solo algunos ejemplos de sistemas ADAS. Sin embargo, la industria de la automoción ha logrado implementar decenas de sistemas similares. Existen tecnologías para detectar la fatiga al volante, perfeccionar el uso de la velocidad a bordo, realizar llamadas de emergencia en caso de accidente, extender la frenada del vehículo en caso de colisión, registrar el comportamiento al volante a modo de caja negra y un largo etc.

Todos ellos cuentan con un denominador común. Dan un respiro al conductor, pero este sigue manteniendo el control, decidiendo en todo momento la implicación de los mismos en su conducción o, en algunos sistemas, limitando su intervención solo a situaciones peligrosas o de emergencia.

¿Por qué hay una brecha en la extensión de los sistemas ADAS?

La proliferación exitosa de estas tecnologías está causando otra brecha. Al contrario de lo que ocurre con Volvo, no todos los fabricantes las incluyen de serie. Otras firmas requieren que los conductores las adquieran de forma opcional en el proceso de compra de un vehículo. De este modo, capacidad económica y seguridad vial quedan reñidas.

Por eso, la Unión Europea ha tomado cartas en el asunto. Ha impulsado una nueva normativa que va a obligar a toda la industria a introducir 15 sistemas de seguridad y asistencia de serie y de forma obligatoria en todos los nuevos modelos que se estrenen a partir de 2022. Algunos de los más destacados son la introducción de un asistente de velocidad inteligente o de cajas negras.

Todos los sistemas siguen una misma línea no invasiva en la conducción y que, al mismo tiempo, contribuirá a salvar un gran número de vidas. Algo que los sistemas ADAS de Volvo llevan años consiguiendo.

Hacia un mundo sin víctimas de tráfico

La lectura positiva de este asunto, que modelos como el Volvo XC60 Recharge Híbrido Enchufable nos demuestran, es que ya existen una serie de tecnologías que pueden ayudarnos mucho a reducir la siniestralidad a niveles anecdóticos, sin esperar a logros como la conducción semi-autónoma.

La labor de Volvo no queda ahí. El combate por la seguridad vial incluye infinitud de frentes. Por eso, el fabricante sueco lleva décadas investigando para dar una solución a cada uno de ellos.

Así han surgido iniciativas como la de limitar la velocidad máxima de sus modelos, implementar una arquitectura única y escandinava para sus modelos, poner todos los elementos del vehículo al servicio de la seguridad (como es el caso de los faros), emplear las tecnologías de conectividad e intercambio de información entre vehículos e infraestructura o explorar todas las posibilidades del Big Data en la prevención. Un sinnúmero de desarrollos que implican una dedicación y vocación especial.