Xataka
Contenidos contratados por la marca que se menciona

+info

Hay personas diurnas y personas nocturnas. Unas están dispuestas a comerse el mundo cuando se levantan por la mañana, sin embargo, empiezan a bostezar cuando la luz escasea. A otras les cuesta levantarse, pero llegada cierta hora de la noche se activan y no hay quien las acueste. Para conducir, funcionamos igual. Algunos conductores solo circulan por la noche si no tienen más remedio, mientras que otros la esperan con ansia para iniciar sus viajes.


Un diseño audaz y robusto que logra el equilibrio perfecto con la elegancia de su interior, detalles bonitos y la más avanzada tecnología. Elegido Mejor Coche del Mundo 2018, ¿te lo vas a perder?

Todos se encontrarán con algo en común. Por la noche, la luz escasea y es más difícil ver lo que pasa en la carretera. Una circunstancia que, cómo no, tiene sus consecuencias. Aunque hoy en día pueden evitarse con los sistemas de iluminación adecuados. Dispositivos como los que Volvo, siempre a la vanguardia en materia de seguridad, incluye en sus modelos.

Menos accidentes, pero más graves

Un estudio del RACE explica que conducir de noche representa un riesgo en sí mismo. Aunque es el momento con menos intensidad de tráfico, concentra en torno al 40% de las víctimas mortales por siniestro. Esto quiere decir que, durante la noche, hay menos accidentes, pero los que se producen son más graves que los diurnos.

Esto está relacionado con la pérdida natural en la calidad de visión. Nadie está libre de sufrir miopía nocturna. Es un trastorno que puede afectar incluso a quienes ven perfectamente de día y que dificulta la identificación de objetos lejanos. La culpa es de la falta de luz, que obliga al cristalino a trabajar más para enfocar los elementos situados más lejos.

Además, cuando la luz se va, se produce una pérdida de sensibilidad al contraste. Esto significa que nos resulta más difícil distinguir una figura sobre un fondo. Estas circunstancias reducen la seguridad al conducir y, además, contribuyen a multiplicar el cansancio al volante por el esfuerzo extra que debemos hacer para ver correctamente.

Luces que se adaptan para evitar distracciones

El trabajo extra que supone ver bien de noche se traduce en un aumento de la fatiga al volante. Un factor que desencadena otro gran riesgo en carretera: las distracciones. Según la DGT, los despistes al conducir fueron la primera causa de accidentes mortales en 2017, último año del que se dispone de datos. Entonces, provocaron el 33% de los siniestros con fallecidos.

Descansar la vista y no permanecer mucho tiempo conduciendo es una de las claves para evitar distracciones al volante. La otra pasa por contar con la iluminación adecuada. Y aquí es donde entran sistemas de iluminación como los del Volvo XC60, desarollados para facilitar la conducción nocturna.

Una de las máximas de la evolución en la iluminación de los vehículos es que las luces se deben adaptar en todo momento a lo que el conductor necesita. El Volvo XC60, cuenta con un dispositivo diseñado para proporcionar el máximo alumbrado en cruces y curvas. A través de esta innovación, los faros siguen el movimiento del volante para alumbrar exactamente lo que necesita el conductor cuando realiza un giro.

Se trata de un sistema que se activa de manera automática y funciona en condiciones de poca luz, cuando el vehículo está en movimiento con las luces de cruce encendidas.

Y acabar con los deslumbramientos

Que levante la mano quien nunca se haya cruzado con un vehículo que le haya deslumbrado de noche. Desgraciadamente, es algo bastante habitual. A menudo se debe a que el conductor del coche que se aproxima en sentido contrario se ha olvidado de desactivar las luces de carretera, también conocidas como largas.

Para evitar este tipo de situaciones y ayudar al conductor a centrarse en la carretera, el Volvo XC60 dispone de un sistema de luz larga automática. Esta función utiliza un sensor de cámara situado en la parte superior del parabrisas capaz de detectar los faros de los vehículos que circulan en sentido contrario. También capta las luces traseras de los coches precedentes.

Como se trata de un sistema inteligente, es capaz de distinguir si entramos en una población o si pasamos junto a una señal iluminada. En función de la situación, cambia la luz de carretera por la de cruce o la mantiene encendida.

La calidad también cuenta

La evolución en los sistemas de iluminación también afecta a la propia calidad de la luz que emiten. Se nota a simple vista. No hay más que fijarse en cómo iluminan los nuevos vehículos y cómo lo hacen los más antiguos. Se notarán las diferencias tanto en el alcance de las luces como en su potencia lumínica. Uno de los avances más importantes en este sentido ha sido la incorporación de bombillas led.

El Volvo XC60 viene con faros led de diseño exclusivo que ofrecen un patrón de luz especialmente largo y ancho. Además, consumen poca energía y funcionan durante toda la vida útil del coche sin perder luminosidad.

Conducir por la noche puede ser una experiencia mucho más segura si se cuenta con la tecnología adecuada. Por suerte, los vehículos nos ayudan cada vez más a concentrarnos en lo que nunca debemos perder de vista: la carretera y todo lo que hay en ella.