Xataka
Contenidos contratados por la marca que se menciona.

+info

Cuando se habla del tamaño de unas llantas, se les suele dar un valor estético, asociado a automóviles deportivos o de alta gama, sin destacar qué prestaciones le confieren al vehículos. Pero actualmente estamos viviendo una pequeña revolución. Hasta hace poco, solo los modelos más deportivos calzaban llantas de 17 pulgadas; hoy podemos ver utilitarios familiares con tamaños de 19 y 20. ¿Necesitan estos nuevos modelos ruedas tan grandes?

Características:

El compacto SUV urbano que es grande en innovación. Con un diseño expresivo, un almacenamiento ingenioso y una tecnología inteligente. Disponible en una versión híbrida enchufable, para una conducción más sostenible.

Vamos a averiguarlo repasando qué prestaciones pueden aportar las llantas a nuestro vehículo de la mano del VolvoXC40. Pensado tanto para ir a la universidad cada día, como para escaparse a la sierra o meterse un viaje de 10 horas en verano, lo que traducido al lenguaje de los neumáticos, significa agilidad en ciudad, agarre en fuertes pendientes y capacidad de reacción a altas velocidades.

Llantas más grandes para un mayor control de la carretera

Cada vez son más las posibilidades de formas y tamaños de llantas que tenemos cuando compramos un vehículo nuevo. Es una de las decisiones que debemos tomar con más calma, porque influirá directamente en nuestra experiencia de conducción.

Por ejemplo, una mayor llanta implica una mayor superficie de contacto del neumático con el asfalto. Eso se traduce en un mejor agarre y frenado, y por consiguiente, un mejor comportamiento en curva y a grandes velocidades. También implica, generalmente, un perfil de neumático más bajo, que conlleva un mejor comportamiento del vehículo, más directo. Es por prestaciones como estás por lo que son habituales las llantas de mayor tamaño en los deportivos.

En el caso del Volvo XC40, monta de serie llantas de 17 pulgadas, y su diseño contempla que pueda montar unas de hasta 21 pulgadas sin que pierda prestaciones ni aumente el consumo. Aparte de un manejo más ágil y una dirección más sensible, Volvo busca con estas llantas una mayor distancia al suelo y conseguir así una mejor visibilidad de la carretera desde la cabina. Nosotros lo percibiremos como una mayor sensación de control.

Aliviar el mayor peso de las llantas

Unas llantas de mayor tamaño también supondrán un mayor peso total del vehículo. Y hay que tener en cuenta que no todas las motorizaciones pueden rodar con la misma solvencia ruedas de cualquier tamaño y peso. Como consecuencia, si un vehículo no está diseñado para acoger ese tipo de llantas, se puede reducir su potencia y aumentar su consumo de forma muy considerable.

Para paliar en parte estos problemas de mayor consumo, se empezaron a fabricar llantas de materiales alternativos al acero, especialmente el aluminio. Este metal suele encontrarse en las llantas en aleación con otros materiales; además de disipar el calor con más facilidad (lo que aumenta la seguridad en frenada), presenta un peso mucho menor, lo que alivia la carga del conjunto del vehículo. Todas las llantas que monta Volvo en el XC40 son de aleación de aluminio, lo que alivia el peso de contar con una mayores llantas y mejora el consumo.

Diseño y aerodinámica para mejorar el consumo

El aumento de consumo es importante para cualquier automóvil, pero sobre todo para los eléctricos e híbridos, pues reducirá también considerablemente la autonomía de sus baterías. Algunos estudios realizados con vehículos eléctricos puros apuntan a que montar una llantas más grandes de las habituales, puede elevar su consumo hasta en un 20%.

Como solución, también se están innovando en el área del diseño, buscando modelos de llantas cuyas prestaciones vayan más allá de la mera cuestión estética. Se trata de diseños que mejoran la aerodinámica general del vehículo, logrando aumentar en algunos casos la autonomía hasta un 10%. Las llantas del Volvo XC40 cuentan con una aerodinámica diseñada para reducir la resistencia al aire y conseguir por ende un menor consumo.

Por su parte, en el ejemplo del Volvo XC40 T5 Twin Engine, la versión híbrida enchufable del SUV compacto, la aerodinámica beneficia especialmente a la autonomía de su batería. Aunque en su caso cuenta con dos grandes ventajas: la posibilidad de enchufarlo a la red eléctrica, y la frenada regenerativa.

La importancia de controlar la presión de los neumáticos

Otro aspecto que puede disparar el consumo de nuestro vehículo (sea eléctrico o convencional) es la presión de los neumáticos. Si llevamos los neumáticos con una presión por debajo de lo recomendado, a la rueda le costará más rodar sobre el asfalto, con el consiguiente aumento de combustible.

Según MAPFRE, el 20% del consumo de un vehículo se debe a la resistencia de la rueda al rodar. Por cada bar de presión en los neumáticos por debajo de lo recomendado, este consumo se incrementa además en un 6%. Pero no solo eso, una presión incorrecta afecta también al comportamiento del vehículo y por tanto a nuestra seguridad al volante; a una velocidad de 90 km/h, un desfase de un bar en la presión aumenta la distancia de frenado en 5 metros.

Por suerte, los automóviles cuentan cada vez con más frecuencia con sistemas que nos permiten controlar la presión de los neumáticos. Por ejemplo, Volvo ofrece con el XC40 el Sistema de Monitorización de la Presión de los Neumáticos o TPMS (Tyre-Pressure Monitoring System). Con él podemos controlar el estado de la presión de los neumáticos desde nuestro asiento del conductor, sin que tengamos que bajarnos ni revisar visualmente la rueda.

Según la documentación de Volvo, contamos con dos versiones de este sistema: el iTPMS o TPMS indirecto, que toma la información del sistema ABS del automóvil; y el dTPMS o TPMS directo, que hace uso de sensores propios colocados en las válvulas de aire. Pero ambas permiten recibir la información en tiempo real, de tal forma que podremos actuar sobre el problema justo en el momento de producirse.

Las llantas de nuestro vehículo no son un elemento estético más de nuestro coche. Su tamaño, peso y diseño pueden influir en el consumo y comportamiento de un vehículo. Pero también en ellas está la clave de un consumo más eficiente, y por supuesto, una conducción más segura.