Xataka
Contenidos contratados por la marca que se menciona.

+info

La movilidad limpia y sostenible que necesitan nuestras ciudades (y nuestro planeta en general) pasa forzosamente porque adoptemos el coche eléctrico. Sin embargo, la tecnología de propulsión de nuestros vehículos no es el único aspecto que influye en la movilidad, y hay otros que debemos transformar igualmente si queremos ser realmente neutros en carbono. Pero existe uno que nos atañe directamente a nosotros como conductores: los puntos de carga.

El fabricante sueco brinda a los apasionados del futuro de la automoción la oportunidad de ponerse a los mandos de alguno de sus modelos 100% eléctricos durante el evento Volvo Studio Madrid. Acude al parking de El Corte Inglés de Nuevos Ministerios (Madrid) desde el 17 al 22 de mayo para vivir la experiencia de conducir un vehículo de última generación.

Emisiones del pozo a la rueda… cada vez menores

Ya hemos visto anteriormente el concepto de “emisiones del pozo a la rueda”. Cuando hablamos de las emisiones contaminantes que produce un vehículo, no debemos limitarnos a analizar si expulsa o no gases contaminantes por el tubo de escape. Sino que debemos tener en cuenta todas las emisiones asociadas a su ciclo de vida, desde su proceso de fabricación hasta su retirada y achatarramiento. Ya sabemos que Volvo está adaptando sus factorías para que se alimenten exclusivamente de energías renovables, y adaptando sus procesos de suministro y logística para reducir al mínimo la huella de carbono en el proceso de fabricación.

La expresión “del pozo a la rueda” es muy gráfica, y hace referencia a la forma de obtener la electricidad que usamos para nuestro coche eléctrico. Y es que, como sabemos, existen varias fuentes de energía, unas renovables (eólica, fotovoltaica, hidráulica…) y otras no renovables o fósiles (carbón, petróleo, gas natural, nuclear…). El mix energético es precisamente la combinación de las distintas fuentes de energía que utiliza un país para abastecer la demanda de sus ciudadanos e industrias. Y sí, también para abastecer de electricidad los puntos de carga para coches eléctricos.

En nuestro país el mix energético no es el ideal, pues aún dependemos mucho de las fuentes de energía fósiles. Aunque podemos estar contentos con los progresos: la presencia de las renovables crece de forma sostenida cada año. Según Red Eléctrica Española, las renovables han logrado su mejor registro en 2021, con una cuota del 46,6% en la generación de electricidad en nuestro país, lo que supone un 9,9% más que el año pasado. Constituye una gran noticia para los que conducen un coche eléctrico, pues significa que sus emisiones “del pozo a la rueda” son cada vez menores y se compensan mucho antes. Los que conduzcan vehículos térmicos, por contra, seguirán anclados al consumo de petróleo.

La importancia de una red de carga con energías renovables

A pesar de los esfuerzos en electromovilidad, España está claramente a la cola en Europa en puntos de carga para vehículos eléctricos. Para que nos hagamos una idea, en 2021 alcanzamos 27,5/100 puntos en el indicador global, mientras que la media europea está en 61,2/100. Según los datos de la asociación de fabricantes ANFAC y la de concesionarios Faconauto, nuestro país cerraba el año con algo más de 13.400 puntos, cuando deberíamos haber superado los 28.000. Lo que nos mantiene además muy lejos del objetivo que se marca el gobierno: 100.000 puntos en 2023.

Existe otra peculiaridad de la red de puntos de España. El 83% son de carga lenta (inferiores a 22 kW), lo que lastra enormemente la penetración del coche eléctrico en nuestro país. Por contra, de los puntos de alta potencia, el 95% de aquellos de acceso público pertenecen a proyectos impulsados por fabricantes de automoción. Esto supone a su vez un problema para el acceso a energía verde, pues muchos de ellos no cuentan con infraestructura de suministro propia.

Por su parte, las compañías comercializadoras de energía sí cuentan con esa infraestructura propia, que les permite ofrecer planes de consumo de electricidad verde. Por desgracia, las dificultades asociadas a la regulación (española y europea) han impedido que tengan una mayor presencia como operadoras en la red de puntos de carga. Los recientes cambios en las distintas normativas han flexibilizado el mercado español, de tal forma que la asociación AEDIVE estima que las operadoras invertirán más de 3.000 millones de euros para la instalación de unos 250.000 puntos en nuestro país.

Así, encontramos operadoras públicas, como Ednolla Barcelona o Electro-EMT; otras de reciente creación, como Cargacoches o Easycharger; y las propias asociadas a las energéticas, como EDP, Endesa X o Iberdrola. Esta última es de las que más ambiciosas se ha mostrado, y planea instalar en España 150.000 puntos de recarga en los próximos años. Los habrá de 50 kW (rápidas), 150 kW (super rápidas) y 350 kW (ultra rápidas), y estarán instalados tanto en hogares como en empresas y en vías urbanas e interurbanas. Pero lo más importantes que es que permitirá la opción de recargar nuestro coche eléctrico con electricidad procedente de energías renovables.

Una red de puntos de carga en los concesionarios de Volvo

Este ha sido uno de los motivos por los que Volvo ha querido aliarse con Iberdrola. El objetivo de la firma nórdica era poder ofrecer a sus clientes la posibilidad de recargar su Volvo híbrido enchufable o eléctrico. Un acuerdo previo entre Volvo Cars España y la energética española les permite instalar puntos de recarga domésticos y utilizar electricidad verde

Ahora además podrán hacerlo cuando salgan de casa, ya que ambas compañías se han comprometido a desplegar una red de recarga pública en los concesionarios de la marca sueca. Con ello Volvo busca facilitar a sus clientes el acceso a la recarga en sus trayectos por la ciudad o viajes a otras localidades. Estos puntos estarán perfectamente localizados a través de la aplicación para smartphones de Iberdrola.

La mejor noticia es que la electricidad ofrecida por esta red en concesionarios será 100% verde, con origen en fuentes de energía renovables. El servicio de suministro contará con certificado de Garantía de Origen, la acreditación oficial de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. Lo pueden solicitar aquellas comercializadoras y operadoras que proveen de energía con origen renovable, aunque también podemos pedirlo como consumidores para comprobar que la electricidad que consumimos es cien por cien limpia.

Acceso a una redes europeas con precios preferenciales

Las estaciones de carga de Iberdrola en los concesionarios de Volvo también estarán disponibles a través de la aplicación de Plugsurfin. Esta plataforma nos ofrece acceso con una única cuenta a una red de más de 200.000 puntos de carga en 38 países europeos. Con ello evitaremos tener que suscribirnos a diversas plataformas nacionales en nuestros viajes, funcionando en este sentido como un agregador de servicios. Pero lo más importante de todo es que Plugsurfin prioriza a los proveedores que operan con energías renovables, por lo que podremos procurar recargar nuestro vehículo de forma totalmente limpia siempre que sea posible.

Según explica la propia Volvo, cuando compramos un eléctrico de la gama Recharge (bien un XC40 eléctrico o un C40 Recharge) recibimos automáticamente nuestra cuenta en Plugsurfin. Y gracias al acuerdo suscrito con esta red y con la propia Iberdrola, contaremos con precios preferenciales a la hora de recargar. De esta forma sí se nos acerca a una movilidad realmente neutra en carbono.