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Por supuesto, nuestro coche contamina. Tenemos esa certeza, pero es muy probable que no seamos del todo conscientes de cuántas emisiones arrojamos cada vez que nos ponemos al volante. Sencillamente, cuando caminar o ir en bici a nuestro destino es inviable, entendemos que usar el coche resulta “una necesidad”. Por suerte, tenemos en nuestra mano pequeños gestos que nos permiten ser más eficientes con nuestro coche y contaminar menos.

Características:

El compacto SUV urbano que es grande en innovación. Con un diseño expresivo, un almacenamiento ingenioso y una tecnología inteligente. Disponible en una versión híbrida enchufable, para una conducción más sostenible.

Y, aunque el medioambiental podría ser suficiente motivo para seguirlos, también influyen en nuestro bolsillo. A menor consumo, mayor ahorro en combustible. A continuación, vamos a repasar todos los aspectos para que tengamos claro qué podemos hacer por nuestra parte.

Cómo contamina nuestro coche

Dice la Agencia Europea de Medio Ambiente que el 13% de la contaminación en los Estados miembros de la Unión Europea es causado por el transporte por carretera. La cifra es más alarmante en los núcleos urbanos, donde se eleva hasta el 50%. Y este es el motivo, como estamos viendo, por el cual son muchos los Ayuntamientos que están restringiendo el acceso de los vehículos más contaminantes al interior de nuestras ciudades.

Pero para entender el “tema contaminación”, debemos saber que no todos los vehículos contaminan igual. No hablamos de la cantidad de emisiones que producen unos u otros, sino del tipo de partículas que expulsan al aire. Por ejemplo, si tenemos un coche de gasolina, ya sabremos que estos vehículos son tristemente conocidos por sus altas emisiones de dióxido de carbono (CO2). Concretamente, una media de 143 gramos por kilómetro recorrido. Eso puede suponer que cada vehículo produce 1,43 toneladas de CO2 al año. Y esto no es nada bueno para nuestro planeta, ya que el dióxido de carbono es el principal causante del efecto invernadero.

Los vehículos diésel planteaban ser la alternativa a los de gasolina, por sus menores emisiones de CO2 a la atmósfera. Sin embargo, tradicionalmente se viene apuntando a sus mayores niveles de producción de óxido de nitrógeno (NOx) y de material particulado (PM10 y PM2,5). Estas sustancias perjudican de forma directa a la salud de las personas, y están consideradas por las autoridades sanitarias como el “nuevo tabaco”. Por suerte, los fabricantes han conseguido mejorar la tecnología diesel, y los vehículos que salen al mercado hoy en día exhalan un 84% menos emisiones de NOx y un 91% menos de partículas que los vehículos de hace 15 años. De hecho, la asociación Faconauto afirma que el 80% de las emisiones actuales son producidas por los vehículos de hace más de 10 años.

Compromiso internacional para reducir las emisiones

Poner solución al problema de la contaminación del transporte, exige un compromiso de todas las partes implicadas.Así, los esfuerzos de los distintos países por reducir sus emisiones se han visto plasmados en el Acuerdo de París, suscrito en la cumbre climática de 2015 en la capital francesa. El documento, firmado por 195 Estados, estableció el itinerario a seguir por estos en las próximas décadas para reducir las emisiones de dióxido de carbono que constituyen los gases de efecto invernadero. Según el plan de acción, el objetivo es limitar el calentamiento global por debajo de los 2 grados centígrados.

Igualmente loable es el esfuerzo de ciudades de todo el mundo por limitar el acceso de los vehículos más contaminantes al casco urbano. Madrid Central (ahora Madrid 360) y la Zona de Bajas Emisiones de Barcelona son los ejemplos más claros que tenemos en España. Como sabemos, estas restricciones se llevan a cabo en base a la etiqueta ambiental de la DGT, que establece el nivel de emisiones de un vehículo. En pocos años, solo aquellos con etiqueta de tipo ECO y CERO podrán acceder a estas ciudades, como los híbridos enchufables Volvo XC40 Recharge y XC60 Recharge y el eléctrico puro XC40 Electric.

Los esfuerzos de los fabricantes por ofrecernos automóviles más eficientes se han visto refrendados en Europa por el compromiso adquirido con la Corporate Average Fuel Emissions (CAFE). Con esta medida, los fabricantes se comprometen a reducir el nivel medio de emisiones por vehículo de sus unidades vendidas en el mercado europeo, y a rebajar en 2020 los 95 gramos de CO2 por kilómetro recorrido. Ahondando en la sostenibilidad, Volvo estima que para 2025 el 50% de sus ventas serán de híbridos enchufables (como los XC40 y XC60 Recharge) y el otro 50% de eléctricos puros (como el XC40 Electric).

Qué gasto nos supone una mayor contaminación de nuestro coche

Podemos decir que contaminar “nos cuesta” dinero a nosotros, como usuarios. Es una relación directa entre la eficiencia de nuestro vehículo y el gasto que haremos en combustible. Por eso, en las últimas décadas la eficiencia se ha convertido en uno de los mayores puntos de interés de los compradores, y una de las mejores bazas comerciales de los fabricantes. Por ejemplo, el Volvo XC40 Recharge consume (según homologación) unos 1,8 litros por cada 100 kilómetros, y arroja unas emisiones de 41-45 gramos por kilómetro.

Por supuesto, todo depende del coche que conduzcamos y del uso que le demos, pero los españoles gastamos de media unos 1.600 euros al año, de los que buena parte, como podremos imaginar, se va en combustible. Y existe mucho margen de mejora. Como  indica un análisis del Consorcio Internacional de Transporte Limpio (ICCT), podría existir un desfase del 40% entre los resultados de consumo en los test de los fabricantes y el consumo que luego le damos realmente nosotros en la calle. Este desajuste nos cuesta 450 euros extra de combustible al año. Hay que decir que este desfase no es culpa exclusiva de nuestro estilo de conducción, sino que a veces los test no reflejan la realidad del conductor medio.

Cómo podemos ahorrar como conductores

Hay muchas cosas que están en nuestra mano para ahorrar más en combustible y, por tanto, contaminar menos. Existen unas pautas que, si las seguimos metódicamente cuando utilicemos el coche, nos servirán para estirar cada vez más el repostaje. Las primeras están relacionadas, por supuesto, con nuestro estilo de conducción, a nadie se le escapa que los acelerones y frenazos acaban por disparar nuestro consumo.

Moderar la velocidad y saber cambiar de marchas antes de revolucionar el motor nos ayuda a reducir el impacto de contaminación que dejamos en la atmósfera. Si además contamos con un híbrido enchufable como el XC40 o XC60 Recharge, podemos ser más eficientes con una conducción suave y haciendo un uso inteligente de los modos de conducción, tal y como hemos visto en otras ocasiones. Eso sí, lo más ecológico es circular en modo eléctrico puro, algo que podemos lograr con los híbridos enchufables de Volvo durante una jornada completa si hacemos un uso medio de nuestro coche en ciudad.

Otras medidas son de sentido común, aunque a menudo no sopesemos la rentabilidad de ponerlas en marcha. Por ejemplo, abusar del aire acondicionado o la calefacción puede aumentar el consumo en un 20%, así que mejor dejar el coche aparcado a la sombra. También influye el peso que llevemos, en concreto un 5% más por cada 100 kilos de peso. O el estado de las ruedas, ya que el 20% del gasto en combustible es fruto de la resistencia a la rodadura.

Cualquier deficiencia en el estado de nuestro coche que le impida trabajar con normalidad puede acarrear un mayor consumo de combustible y, como consecuencia, una mayor contaminación por nuestra parte.

Ahorrar más y contaminar menos con carsharing y renting car

La “nueva movilidad” de la que tanto nos están hablando no se reduce solo a conducir coches electrificados. Se trata igualmente de los nuevos hábitos de consumo y de uso que podemos hacer de un vehículo. Estamos hablando principalmente del carsharing, o coche compartido, a través de las plataformas de alquiler por minutos que podemos encontrar en muchas ciudades. Pero también mediante utilidades como la de Car Sharing que incluye Volvo On Call y que nos permite compartir nuestro coche con familiares o amigos (en los XC40).

Sea como fuere, el carsharing nos brinda la oportunidad de ahorrar mucho dinero al compartir con otras personas los costes fijos que supone un coche (seguro, impuestos, revisiones periódicas, etc.). Y también supone para muchos una excelente oportunidad para usar un coche eléctrico por primera vez sin necesidad de adquirir uno, ya que la inmensa mayoría de las plataformas de coche compartido usan unidades electrificadas.

Algo similar ocurre con el renting, una modalidad de arrendamiento hasta hace poco exclusivo para las empresas, pero que ahora tiene cada vez más adeptos entre los particulares. Además de la flexibilidad y comodidad que nos supone como conductores, el renting nos da la posibilidad de acceder a vehículos con menor antigüedad y, por ende, menos contaminantes, ya que la renovación de las flotas es mucho mayor que la del parque de coches de nuestro país (con una media de 12 años de antigüedad). Por si fuera poco, es cada vez mayor la apuesta de las compañías por el renting de modelos electrificados (híbridos y puros), y constituyen ya el 35% de las matriculaciones de nuevos coches eléctricos

Un buen momento para apostar por un vehículo eléctrico

Como vemos, no son pocas las opciones que tenemos en nuestra mano para ahorrar en el consumo de combustible y reducir la contaminación al volante. Más aún, si vamos a cambiar de coche y nos decantamos por un híbrido enchufable como los XC40 y XC60 Recharge o cualquier otro modelo con los que cuenta el fabricante sueco, estamos en el mejor momento. Por lo pronto, Volvo nos regala un año de electricidad con la compra de cualquiera de sus modelos híbridos enchufables. Además, el Gobierno está dispuesto a apoyar la renovación del parque automovilístico con sendos programas de ayudas, el Plan RENOVE y el plan MOVES II, con hasta 5.500 y 6.000 euros, respectivamente (debemos preguntar en nuestro concesionario Volvo por ello).

Y si decidimos ir a por todas con un Volvo XC40 eléctrico puro, el Gobierno estima contar con 50.000 nuevos puntos de recarga en los próximos 3 años. Sin duda, las posibilidades de ahorrar y reducir en emisiones están a nuestro alcance.

Imágenes | Volvo Press Room | Maxpixel | Pixabay/Planet_fox