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Las tecnologías se suman para hacernos la conducción más fácil, placentera y segura. Son cambios sutiles y progresivos, que vienen a cumplir nuestros deseos. ¿No sería genial que el motor reaccionara un poco más rápido al adelantar en una carretera convencional?, ¿y si se elevara un pelín para no rozar los bajos en esa pista de cabras por la que nos hemos metido? El Volvo XC60 ya lo hace gracias a sus modos de conducción. Es una tecnología capaz de transformar la experiencia al volante, que algunos conductores todavía desconocen.


Disfruta de la tecnología de un motor eléctrico y la potencia de un motor de gasolina turboalimentado allí a donde vayas. El Volvo XC60 T8 Twin Engine te ofrece lo mejor de ambos mundos. Solo tienes que elegir el que mejor se adapte a tu estilo.

Una conducción a la carta

Los coches de Volvo han incorporado avances que permiten configurarlos según las preferencias de conductor. Los más obvios son la posibilidad de adaptar la temperatura del habitáculo gracias al climatizador, la regulación en altura o distancia al volante de los asientos o el ángulo de los espejos retrovisores. Pero existen muchas otras características que también se pueden adaptar gracias a la electrónica.

El Volvo XC60 permite ajustar apartados como la dirección, el motor, la caja de cambios, la tracción a las cuatro ruedas, los frenos, la suspensión, la función de arranque/parada o la propia pantalla del conductor. Para hacerlo, solo hay que seleccionar uno de los modos de conducción preconfigurados (Comfort, Eco, Dynamic, OffRoad) que ofrece el vehículo o ajustar cada característica de manera individual para obtener uno personalizado.

Un modo de conducción para cada situación

Los modos de conducción influyen sobre todos esos sistemas para mejorar las sensaciones al volante y facilitar la conducción en ciertas situaciones. Así es como se consigue que el coche sea más preciso al tomar las curvas en una carretera de montaña, que responda antes al adelantar o que ahorre al máximo en nuestros trayectos urbanos.

En el caso del Volvo XC60, el modo que viene seleccionado por defecto es el modo Comfort. Como su propio nombre indica, esta configuración permite obtener una gran sensación de comodidad. La dirección es fácil, la suspensión, suave y la carrocería se mueve de manera estable.

El Comfort es un modo de conducción ideal para sacarle partido en trayectos largos, especialmente por autovía o autopista, ya que promueve una conducción relajada y ayuda a evitar el cansancio. Además, realiza una gestión equilibrada entre potencia y consumo. También ofrece un buen grado de respuesta por parte del vehículo, al tiempo que facilita su control.

Vitaminas extra para adelantar

¿Quién no se ha visto alguna vez adelantando camiones de manera sucesiva en una carretera de un carril por sentido? O cruzando los dedos para lograr adelantarlos antes de que se extinga el carril de adelantamiento. Estas son las típicas situaciones que requieren obtener la máxima potencia del motor en el menor tiempo posible.

También hay un modo de conducción para ellas. En el Volvo XC60, ese es el modo Dynamic. Se encarga de que el vehículo adopte un comportamiento más deportivo y responda antes al acelerar. Los cambios de marchas son más rápidos y definidos. La propia caja de cambios da prioridad a aquellas con mayor fuerza de tracción.

Por su parte, la dirección es más precisa, la suspensión, más dura y el vehículo se pega más al suelo. De esta manera, la carrocería reduce las oscilaciones en las curvas. Esto supone una ventaja en carreteras de estas características, que en muchas ocasiones presentan curvas pronunciadas.

Ciudad o fuera de carretera, un modo de conducción para cada una

Circular de manera más eficiente también es posible gracias a los modos de conducción. La configuración Eco del Volvo XC60 activa la función de arranque/parada, disminuye la altura libre sobre el suelo para reducir la resistencia al aire y reduce la capacidad de algunos ajustes de la climatización.

El modo Eco también ajusta los puntos de cambio de la caja, el control del motor y la respuesta del acelerador. Incluso activa su sistema de marcha por inercia, Eco Coast, y se desconecta el freno motor al soltar el acelerador a velocidades entre 65 y 140 km/h. Así es como consigue ahorrar combustible y emisiones, una posibilidad que se agradece tanto en trayectos por ciudad como interurbanos.

Para conducir por terrenos accidentados, fuera de carretera o sobre vías en mal estado, el modo OffRoad aumenta al máximo la tracción del vehículo, así como la altura libre sobre el suelo, suaviza la dirección y activa tanto la tracción total como el sistema de baja velocidad con control de descenso de pendiente (HDC). Como resultado, el coche salvará mejor las pistas bacheadas, los suelos embarrados y los caminos llenos de piedras.

Bonus track: modos para motores híbridos

Para la versión híbrida enchufable T8 Twin Engine del Volvo XC60, también se puede elegir el modo Pure para utilizar únicamente potencia eléctrica, ideal para trayectos cotidianos como los de ida y vuelta al trabajo. En el modo Power, el motor de gasolina y el eléctrico trabajan juntos para ofrecer una respuesta instantánea. El modo predeterminado Hybrid elige entre el motor de gasolina, el motor eléctrico o una combinación de ambos.

Todos estos modos de conducción son solo algunas posibilidades de las que se puede sacar partido. Cada característica que modifican (dirección, suspensión, caja de cambios…) también se puede adaptar de manera individual a nuestras preferencias para crear un modo personalizado. Nunca construir una conducción a medida fue tan sencillo ni las posibilidades, tan numerosas.