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Conducir un vehículo con un motor eléctrico es una posibilidad cada vez más atractiva. Las ventajas son muchas y muy variadas: desde la posibilidad de circular sin contaminar a la de reducir el consumo de carburante en el caso de los vehículos híbridos, especialmente aquellos que cuentan con enchufe. Por esa razón, cada vez más conductores se plantean pasarse a la movilidad eléctrica.


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Una de las cuestiones que suele levantar más dudas es la autonomía de estos vehículos. En el caso de los modelos híbridos enchufables como los SUV de Volvo XC40, XC60 y XC90 Recharge, este aspecto no es un problema, ya que su motor eléctrico cuenta con el apoyo de otro de combustión que utiliza un depósito de combustible.

En cualquier caso, gestionar la autonomía de estos coches es ligeramente distinto a hacerlo con aquellos que cuentan solo con un sistema de propulsión diésel o gasolina. En el mundo de la electrificación, estirar el tiempo que podemos circular sin suministro energético tiene ciertas particularidades que conviene conocer. Al fin y al cabo, ¿quién no quiere sacarle el máximo partido a su vehículo?

Los objetivos cambian

Gestionar la autonomía de un vehículo con motor eléctrico es cuestión de planificación. Este concepto no difiere mucho de lo que hacíamos hasta ahora con los de combustión interna. Normnalmente, solemos tener en cuenta cuántos kilómetros podemos recorrer sin necesidad de parar en una gasolinera en el caso de viajes largos o cuántos días nos durará el depósito si se trata de desplazamientos cotidianos.

Con un híbrido enchufable haremos algo similar, solo que el objetivo consiste en tratar de circular con batería el máximo tiempo posible. De hecho, es el motor eléctrico el que permite que estos vehículos tengan un consumo de carburante realmente bajo.

Así, a la hora de realizar un viaje largo, en lugar de planificar paradas en lugares que cuenten con gasolinera, lo haremos en aquellos que dispongan de cargadores. Para el uso diario, puede interesarnos circular el máximo tiempo posible en modo eléctrico, sobre todo si la autonomía en este modo cubre los trayectos al trabajo. En consecuencia, solo tendremos que planificar las recargas semanales acorde a este requisito.

Gestión de autonomía en viajes largos

Una buena idea consiste en hacer coincidir las paradas para recargar la batería del vehículo con lugares que nos apetezca visitar. De esta manera, mientras el coche permanece enchufado, podremos conocer algún rincón con encanto o probar ese restaurante que tanto nos han recomendado.

En el caso de los modelos Recharge de Volvo, tanto híbridos enchufables como 100 % eléctricos, los tiempos de carga varían según el tipo de cargador. Por ejemplo, una recarga completa en una toma CA (Corriente Alterna) de carga rápida, tipo Wallbox, requiere entre tres y cuatro horas. Suficiente para dar una vuelta, conocer el lugar y seguir circulando con un asombroso consumo medio homologado de 2,5-3,4 litros a los 100 km.

Movilidad eléctrica al trabajo

Otra de las características de los modelos híbridos enchufables como los Volvo XC40, XC60 y XC90 Recharge es que son capaces, en muchos casos, de llevarnos y traernos cada día al trabajo consumiendo únicamente electricidad. En el caso del Volvo XC90 Recharge, su autonomía exclusivamente eléctrica permite circular así entre 44 y 51 km. Esta posibilidad puede suponer un importante ahorro respecto al uso de carburantes para cubrir las mismas distancias.

Es más, en estos escenarios, lo mejor es tratar de recargar después de cada desplazamiento para llevar la batería siempre cargada. Lo ideal es contar con un punto de recarga tipo Wallbox en casa que permita completar la tarea en pocas horas, sobre todo durante la noche, cuando la energía es más barata.

En este sentido, Volvo e Iberdrola facilitan a los propietarios de un híbrido enchufable de la marca sueca la instalación en casa de uno de estos puntos con la solución Plug & Drive. Incluye tres años de garantía, asesoramiento experto e incluso la posibilidad de programar las recargas y, con ello, el consumo de energía a las horas en que resulta más conveniente.

De todas formas, las recargas en casa se pueden realizar perfectamente en una toma de corriente convencional si dejamos el vehículo cargando mientras dormimos. También es muy interesante saber si nuestro lugar de trabajo dispone de un punto compatible, ya que el vehículo puede quedarse recargando durante nuestra jornada laboral.

Conducción eficiente, una gran idea

Otra de las estrategias que se pueden seguir para maximizar la autonomía eléctrica de un híbrido enchufable es la conocida como conducción eficiente. No es un concepto nuevo: ya lo utilizábamos para alargar al máximo los depósitos de los coches convencionales. Lo que ocurre es que un híbrido enchufable ofrece más posibilidades para alargar su autonomía.

Por ejemplo, los SUV híbridos enchufables de Volvo, como el Volvo XC90 Recharge, disponen de un sistema de frenada regenerativa que permite recuperar energía cuando accionamos los frenos. Este dispositivo se activa cuando se pisa ligeramente el freno o al utilizar el freno motor, algo muy común en la conducción urbana. Entonces, aparece en la pantalla del conductor el símbolo de la batería, que señala que el vehículo está generando energía para alimentarla.

Si además evitamos acelerones bruscos y procuramos mantener una velocidad estable, ayudaremos a maximizar la autonomía del vehículo híbrido enchufable.

Modo de conducción Pure

Si lo que queremos es sacar el máximo partido a la autonomía del vehículo, otra interesante opción a nuestro alcance se localiza en los modos de conducción. Al margen de los modos Eco de los vehículos híbridos, los modelos enchufables disponen de otras opciones diferentes. Así, el Volvo XC90 Recharge exhibe cinco modos diferentes, que realizan ajustes en distintos sistemas del vehículo para responder mejor a lo que necesitamos en cada momento.

Uno de ellos es el modo Pure, que prima la conducción eléctrica y es el ideal para ahorrar energía y emisiones. En concreto, el modo Pure es 100% eléctrico, salvo que se requiera máxima potencia. En este caso, el vehículo activará el motor de combustión si pisamos el acelerador a fondo. Entre los parámetros que se modifican en el modo Pure, se encuentran la dureza de la dirección, el tacto del freno, la suspensión en vehículos con modalidad neumática y la climatización.

Para el uso cotidiano del vehículo, resultan también interesantes la función Hold, que permite guardar el nivel de batería disponible al activarla, y Charge, que fuerza al motor de gasolina a recargar la batería, aparte de mover el vehículo. Aunque en el momento resulta menos eficiente, facilita una utilización posterior de esa carga adicional de la batería. 

Destaca igualmente en este sentido el modo B de la caja de cambios de los vehículos híbridos enchufables de Volvo, con una frenada regenerativa más intensa que facilita un menor uso de los frenos convencionales. Como consecuencia, la batería se puede recargar más rápidamente.

Conducir de manera eficiente y sacar el máximo partido a la autonomía de un vehículo híbrido enchufable es muy sencillo. Solamente tenemos que cambiar el chip y comenzar a pensar en términos de energía eléctrica. De esta manera, aprovecharemos al máximo las ventajas que ofrece la combinación de los motores eléctrico y de combustión.