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Las llaves de un coche escurriéndose por una alcantarilla o un desagüe. Cuántas veces habremos visto este horror en películas y series de televisión. Un conductor desesperado, tratando de introducir su brazo hasta el hombro por un agujero para alcanzar unas llaves que siempre están a dos centímetros de la punta de sus dedos. No parece difícil identificarse con él. Quien más, quien menos, ha sentido alguna vez la inquietante sensación de darse cuenta de que las llaves del coche no aparecen ni debajo de los cojines del sofá.

Características:

El compacto SUV urbano que es grande en innovación. Con un diseño expresivo, un almacenamiento ingenioso y una tecnología inteligente. Disponible en una versión híbrida enchufable, para una conducción más sostenible.

No es cuestión de demonizar a las llaves, unos elementos que llevan siglos ayudándonos a proteger la integridad de nuestras posesiones. Eso sí, cada vez hay más señales que apuntan a que les ha llegado la hora de disfrutar de una jubilación más que merecida. Al menos en lo que a los coches se refiere.

Llaves electrónicas que se comparten

Una de las señales que indican que el apocalipsis de las llaves físicas está cerca es la posibilidad de compartirlas, pero en lugar de quedar con alguien y entregárselas, vamos a enviárselas por correo electrónico para que pueda abrir el vehículo sin problemas.

Esto es ya una realidad en vehículos como el Volvo XC40 y su llave configurable. A través de la app Volvo on Call y su llave configurable, que conecta el vehículo con el smartphone, es posible compartirlo con otras personas sin necesidad de estar presente. La aplicación permite enviar y aprobar invitaciones a personas cercanas, que recibirán por correo electrónico una llave digital para abrir y cerrar el coche e incluso conducirlo.

La ventaja de este sistema es que hace posible, por ejemplo, que alguien de confianza deposite un paquete en el vehículo mientras su propietario está en el trabajo. También facilita su uso compartido.

El invitado puede localizar el coche a través de GPS o utilizar la función “bocina e intermitentes” y desbloquearlo con la app de su propio teléfono. Después podrá utilizar el vehículo como desee, empleando el smartphone para bloquear o desbloquear las puertas y arrancar o detener el motor, siempre que lo haga durante el tiempo establecido para el préstamo. Al terminar, solo tiene que estacionar el coche y cerrarlo con el móvil.

La compra online, directa al coche

La evolución de este concepto de llave configurable ofrece multitud de alternativas de uso. Por ejemplo, recibir las compras online directamente en el coche mientras estamos trabajando. Adiós a los cálculos cuánticos para cuadrar nuestro horario con el de la empresa de mensajería.

Esta es una posibilidad que ya facilita Volvo a los propietarios de sus vehículos que utilizan la plataforma Volvo On Call. A través del programa In Car Delivery, las llaves digitales de un solo uso convierten el coche en una zona de recogida y entrega de pedidos online.

Para disfrutar de este servicio, los clientes deben registrarse en él y realizar sus compras online como siempre, seleccionando la opción de “Entrega en el vehículo”. Un aviso en el móvil les permitirá elegir la hora de entrega y la ubicación. La empresa de mensajería recibirá un código de acceso único que permitirá al mensajero abrir el maletero del vehículo. Esta llave digital no le permitirá ponerlo en marcha y, una vez utilizada, se borrará.

En cuanto la entrega se haya realizado en la franja horaria prevista y el coche haya quedado correctamente cerrado, el usuario recibirá una nueva notificación. Su compra le espera en el interior de su coche, sin necesidad de esperar al mensajero ni de acudir a un punto físico a recoger los pedidos.

Este es un sistema que se lleva ensayando desde 2014, cuando Volvo comenzó a probar las llaves digitales junto a Amazon en Estados Unidos. Hoy, millones de clientes de distintas ciudades del país ya lo emplean para recibir las compras efectuadas en este gigante del retail.

Incluso el corazón es capaz de arrancar el coche

En el camino hacia la jubilación de las entrañables llaves tradicionales se han probado distintas alternativas. Por ejemplo, el uso de huellas digitales o imágenes del rostro es común a la hora de desbloquear móviles u ordenadores y ya lleva algunos años en funcionamiento. Sin embargo, ¿hay algo más personal y difícil de falsificar que los latidos de nuestro propio corazón?

La cuestión de la seguridad al hablar de llaves virtuales es algo que preocupa a la industria y a los conductores. Por esa razón, en el CES Las Vegas 2019 se ha dejado ver una curiosa tecnología, desarrollada por la compañía norirlandesa B-Secur. Se trata de un sistema que monitoriza el electrocardiograma personal de cada individuo y recibe el nombre de HeartKey.

Este sistema utiliza algoritmos para analizar y comprender los patrones marcados por los ritmos cardíacos. Estos patrones individuales de los electrocardiogramas son tan únicos como cualquier otro indicador biométrico. Por eso sirven para confirmar la identidad del usuario y pronto podremos verlos incluso arrancar un vehículo.

No solo seremos capaces de poner en marcha nuestro coche a golpe de latido. Además de reconocernos como su legítimo dueño, el coche podrá utilizar estas biométricas cardiacas para decidir si podemos conducir. Esto se debe a que será capaz de detectar si existe alguna anomalía en nuestros niveles de estrés, nuestra capacidad de reacción o incluso si nuestro corazón se encuentra en buena forma.

Todos estos avances son pistas que nos advierten de que debemos buscar una nueva ocupación para ese llavero experto en jugar al escondite justo cuando más prisa tenemos por coger el coche.